ANOTACIONES FILOSÓFICAS ( y/o "escribidurías")




23.5.08


A través de un análisis no muy exhaustivo pero sí penetrante de las aportaciones del psicoanálisis, en especial a través de los textos freudianos de "Duelo y melancolía" y "El yo y el ello", Judith Butler concluye que desde una perspectiva psicoanalítica el género no se presenta como naturalizado, igual sucedería con la geografía erógena del cuerpo. Sin darle pretensiones de validez pero sí destacando esta conclusión Butler perfila la idea que, sin duda, resulta sorprendente:

Si la diferenciación de género es el resultado del tabú del incesto y del tabú anterior a la homosexualidad, en ese caso "convertirse" en un género es un procedimiento laborioso de naturalizarse, lo cual exige una distinción de placeres y zonas del cuerpo sobre la base de significados de género. Se afirma que los placeres radican en el pene, la vagina y los senos o que surgen de ellos, pero tales descripciones pertenecen a un cuerpo que ya ha sido construido o naturalizado como concerniente a un género específico. Es decir, algunas partes del cuerpo se transforman en puntos concebibles de placer justamente porque responden a un ideal normativo de un cuerpo con género específico. En cierto sentido, los placeres están fijados por la estructura melancólica del género, mediante la cual algunos órganos están dormidos para el placer y otros se despiertan. Qué placeres se despertarán y cuáles permanecerán dormidos normalmente es una cuestión a la que recurren las prácticas legitimadoras de la formación de la identidad que se originan dentro de la matriz de las normas de género. (Judith Butler, El género en disputa, Paidós editorial, Barcelona, 2007, trad. María Antonia Muñoz, pp. 158-159)

22.5.08

El ser humano se caracteriza por la ruptura con lo inmediato y natural que le es propia en virtud del lado espiritual y racional de su esencia. "Por este lado él no es por naturaleza lo que debe ser"; por eso necesita formación. Lo que Hegel llama la esencia formal de la formación reposa sobre su generalidad. Partiendo del concepto de un ascenso a la generalidad, Hegel logra concebir unitariamente lo que su época entendía bajo formación. Este ascenso a la generalidad no está simplemente reducido a la formación teórica, y tampoco designa comportamiento meramente teórico en oposición a un comportamiento práctico, sino que acoge la determinación esencial de la racionalidad humana en su totalidad. La esencia general de la formación humana es convertirse en un ser espiritual general. El que se abandona a la particulardidad es "inculto"; por ejemplo el que cede a una ira ciega sin consideración ni medida. Hegel muestra que a quien así actúa lo que le falta en el fondo es capacidad de abstracción; no es capa ze apartar su atención de sí mismo y dirigirla a una generalidad desde la cual determinar su particularidad con consideración y medida. ( Hans-Georg Gadamer, Verdad y Método, Edición española -la única que hay-, p. 41)

El ser humano experimentado es siempre el más radicalmente no dogmático, que precisamente porque ha hecho tantas experiencias y ha aprendido de tanta experiencia está particularmente capacitado para volver a hacer experiencias y aprender de ellas. (Idem, p. 432)

16.5.08

El valor subversivo del estilo filosófico:


Ni la gramática niel estilo son políticamente neutros. Aprender las reglas que rigen el discurso inteligible es imbuirse del lenguaje normalizado, y el precio que hay que pagar por no conformarse con la pérdida misma de inteligibilidad. Como me lo recuerda Drucilla Cornell, que sigue la tradición de Adorno: no hay nada radical acerca del sentido común. Considerar que la gramática aceptada es el mejor vehículo para exponer puntos de vista radicales sería un error, dadas las restricciones que la gramática misma exige al pensamiento; de hecho, a lo pensable. (Judith Butler, El género en disputa, Paidós, Barcelona, 2007, trad. Mª Antonia Muñoz, p. 22.)

12.5.08

Husserl escribe en su correspondencia privada en 1928 las siguientes líneas sobre el discípulo en quien había depositado sus esperanzas:

«No hago ninguna declaración sobre su personalidad: para mí ha llegado a ser totalmente incomprensible. Durante casi una década fue mi más íntimo amigo; este revés en mi estima intelectual y en mi relación con su persona fue uno de los golpes más duros del destino que recibí en toda mi vida». La traición de Heidegger «atacó las raíces más profundas de mi ser».


Posiblemente el azaroso encuentro más importante en la filosofía del siglo XX:


Desde Jaspers y Sartre hasta Lévinas, Habermas y Derrida, el existencialismo, la fenomenología (véase Merleau-Ponty o Granel), el postestructuralismo y la deconstrucción se pueden interpretar como notas marginales —si bien formidables por derecho propio— al encuentro Husserl-Heidegger. (G. Steiner, Lecciones de los maestros, Siruela, Madrid, p. 55)

11.5.08

En la lingüística, como el cualquier disciplina particular, existen dos recursos principales para desembarazarse de la obligación teórica y del trabajo teórico responsable que una reflexión filosóficas implica. El primer camino significa admitir de entrada todas las opiniones fundamentales ( eclecticismo académico), el segundo es el de no aceptar ningún punto de vista fundamental y proclamar el "hecho" como la última base y el criterio de todo conocimiento (positivismo). ( Valentin N. Voloshinov, El marxismo y la filosofía del lenguaje, Alianza Editorial, Madrid, ????, p. 94)

Siguiendo las líneas del célebre J.K. Toole pretendo dejar por aquí presente una de las afirmaciones más esclarecedoras que sobre Heidegger se han hecho, en clara alusión al artículo que hace uno días publicaba dedicado a Mario Bunge, con esto me reencuentro con este espacio y prometo publicación periódica :


Pensamos —dice Beaufret—, que si bien Heidegger nunca hizo nada que pudiera motivar las imputaciones que se le hacen [...] es alguien que se sale lo suficiente de lo común para suscitar en contra suya la conjura de los mediocres en nombre de la mediocridad. Según pienso, y según piensa René Char, es simplemente caritativo no entrar en mayores detalles. (Jean Beaufret, "Al encuentro de Heidegger. Conversaciones con Frédéric de Towarnicki", Monte Ávila Editores, Caracas, 1987, p. 117 (Décima conversación, primera respuesta).

23.4.08

7.4.08


Copio y pego dado que en unos días este artículo será de pago. Fue publicado ayer domingo 6 de Abril en el diario El País. Disfruten, saludos afectuosos:

IGNACIO VIDAL-FOLCH - Barcelona - 04/04/2008

El filósofo y físico Mario Bunge (Buenos Aires, 1919), profesor de Filosofía en la McGill University de Montreal, Canadá, y premio Príncipe de Asturias en 1982, pronunció el lunes una conferencia en el Paraninfo de la Universidad de Barcelona, invitado por la Fundación Ernest Lluch. Precisamente estos días la editorial Gedisa publica el primer volumen de los ocho que conforman la obra maestra de Bunge, su Tratado de filosofía, escrito originariamente en inglés, como todos sus libros.

Bunge postula la aplicación del método científico al campo de la reflexión filosófica y se ha distinguido en su beligerancia contra las seudociencias -entre las que incluye al psicoanálisis y la homeopatía- y ha combatido corrientes filosóficas como el existencialismo, el posmodernismo y la hermenéutica.

Pregunta. ¿Qué le parece más reprochable de esas escuelas?

Respuesta. Por ejemplo, Heidegger tiene todo un libro sobre El ser y el tiempo. ¿Y qué dice sobre el ser? "El ser es ello mismo". ¿Qué significa? ¡Nada! Pero la gente como no lo entiende piensa que debe ser algo muy profundo. Vea cómo define el tiempo: "Es la maduración de la temporalidad". ¿Qué significa eso? Las frases de Heidegger son las propias de un esquizofrénico. Se llama esquizofacia. Es un desorden típico del esquizofrénico avanzado.

P. ¿Usted cree que Heidegger era un esquizofrénico?

R. No, era un pillo que se aprovechó de la tradición académica alemana según la cual lo incomprensible es profundo. Y por supuesto adoptó el irracionalismo y atacó a la ciencia porque cuanto más estúpida sea la gente tanto mejor se la puede manejar desde arriba. Por esto es por lo que Heidegger es el filósofo de Hitler, su protegido. Pero al mismo tiempo su seudofilosofía es tan abstrusa que no podía ser popular. De modo que al pueblo se le da una ideología crasa, del suelo, lo telúrico, la sangre, la raza. Y para la élite, fenomenología, existencialismo, esas cosas abstrusas que nadie entiende pero si usted dice que no entiende, pasa por tonto. Si quiere hacer carrera académica tiene que tratar de imitar a estos pillos, de lo contrario, se queda atrás...

La conferencia de Bunge en Barcelona trató sobre el estudio de los problemas desde el enfoque complejo, sistemista, que postula, es decir: desde la consideración de que todas las cosas son o un sistema o parte de un sistema; y que para estudiarlas hay que comprender cuatro elementos: su composición, su entorno, su estructura y su mecanismo. "Los objetos, lejos de ser simples, o de estar aislados, son siempre sistema o parte de un sistema", explica. "Por eso tratar de entenderlos desde un punto de vista sectorial o, por el contrario, demasiado global, es condenarse al error, como aquella conductora que se lamentaba de que su coche funcionaba muy bien, pero, por algún oscuro motivo, se atascaba en el tráfico".

Bunge señala que, aunque cualquier científico sabe que para comprender un objeto hay que estudiar los citados cuatro elementos, ningún diccionario filosófico, salvo el suyo, incorpora conceptos como sistema, y que eso explica que la filosofía de hoy vaya a la zaga de la ciencia y que cada filósofo sea o individualista o globalista: "Los unos ven los árboles, pero se les escapa el bosque; los otros ven el bosque, pero no los árboles".

P. ¿Por qué critica usted la idea, tanto marxista como burguesa, y difundida en el sentido común, de que la economía es el asunto principal para el bienestar de las sociedades?

R. Como decía Stuart Mill, ningún problema económico tiene una solución puramente económica. Los grandes problemas son multifacéticos y no pueden ser arreglados solamente por políticos ni por economistas. Fíjese usted en la recesión norteamericana. ¿Causada por qué? Primero, por el hábito de consumir sin fijarse en la deuda. Y un problema político: la regulación de las tasas de interés era tan baja que permitió que la gente se endeudase por encima de su posibilidad de reembolsar su deuda. El norteamericano medio debe a su tarjeta de crédito, de promedio, 10.000 dólares. Casi todo lo que ha adquirido, casa, auto, nevera, etcétera, lo ha hecho a crédito. El presidente del Banco Central, ¿a qué recurre? Para desintoxicar, introduce más tóxico; es decir, está disminuyendo el tipo de interés para que la gente pueda pedir más dinero prestado. Empeora la situación. Es completamente suicida. ¡Y ésos son los presuntamente grandes economistas! No se dan cuenta de que se trata de un problema complejo. Hay que educar a la gente desde la escuela instándola a no endeudarse innecesariamente, que no tenga tarjetas de crédito, o sólo una. El único que vio esto claro fue el presidente Carter, que dijo: "No adquieran tarjetas de crédito, bajen la calefacción, consuman menos". Fue una de las razones por lo que no le reeligieron, porque eso va contra las costumbres norteamericanas.

El interés de Bunge por la política como fenómeno sistémico ha centrado su último libro, Filosofía política. Un tomo "bastante grueso en el que me ocupo de la filosofía política, que me parece se halla en bastante mal estado porque ha estado en manos de ideólogos, muy poca gente científica, como Maquiavelo. Maquiavelo tiene mala fama por ser un técnico inescrupuloso, pero como estudioso del sistema político fue el primer científico, siguiendo a Aristóteles".

P. En su conferencia parecía que su criticismo hacia la deriva de los grandes problemas de la humanidad apuntaba también motivos para el optimismo...

R. Un indicio positivo es el hecho de que exista medio millón de ONG volcadas, por lo menos en teoría, al bien común. Desarrollan un papel importante en países avanzados y también en algunos subdesarrollados, como la India, que está llena de cooperativas y de organizaciones de voluntarios. No digo que sea suficiente, pero cumplen un paso muy importante entre el individuo y la empresa privada. Yo tengo alguna experiencia sobre esto: en el año 38 ayudé a organizar la Universidad Obrera Argentina. Llegó a tener 1.000 alumnos. Funcionó cinco años y luego fue clausurada por el Gobierno dictatorial del 43. Lo que más molesta a una dictadura son precisamente las iniciativas individuales y colectivas que no están gobernadas ni por el gobierno ni por la empresa. Lo primero que muere con una dictadura son las organizaciones no gubernamentales.


Fuente original.

31.3.08

Cada par de semanas Mosca Cojonera nos deleita con alguno de sus artículos. Excelente escritor, sus artículos son siempre un auténtico disfrute para servidor. Entre sus temas favoritos está el analizar las relaciones de figuras relevantes con regímenes políticos totalitarios. Entre éstos, cómo no, el señor Martin Heidegger. Casi un motivo de obsesión, por lo que deja traslucir, el señor Mosca Cojonera siempre nos regala detalles desconocidos de su vida que nos convence, una vez más, de que Heidegger no era un buen chaval. Su último artículo, una vez más, merece ser leído. Por aquí dejo un extracto y el enlace.


La vignette es un género muerto pero al mismo tiempo de lento renacer. En su definición de diccionario es la representación literaria de un "instante" o breve momento sin continuidad ni pasado. Tienen mucho de impresión, de pintar el momento. Es casi lo mismo que los franceses llaman anecdote y los alemanes Collage. Trata de captar emociones, gestos, colores y sonidos narrados, en lugar de una historia con planteamiento, nudo y desenlace. Puede considerársela como representación pictográfica del mínimo espacio y/o tiempo significativo y que constituye la unidad mínima del montaje del texto. En algunas épocas tuvo gran prestigio y uso literario, en el periodismo demócrata se acercó en peligrosidad política al brulote. Los alemanes, siempre precisos en los conceptos, llamarían a este texto un Charakterskizzen. Aquí presentamos una anecdote, una viñeta filosófico-política que pintará de cuerpo entero al filósofo más importante del siglo XX, hablamos de Martin Heidegger. La escribe-relata otro filósofo importante, discípulo y fiel seguidor del Mago de Messkirch, Karl Löwith. Con la humildad del discípulo ante el gran maestro el recuerdo proyecta de manera más preciosa e intuitiva la adhesión de uno de los filósofos más grandes del siglo XX al nacionalsocialismo.

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30.3.08

En la línea del post anterior encuentro en el magnífico blog Pathos un artículo que viene a reforzar la idea que pretendía esbozarse con anterioridad, lo dejo por aquí. Comentarios en su blog:

La historia heroica de la racionalidad occidental gusta de considerar el fenómeno de la Ilustración como el momento en el cual comenzó a deslegitimarse irremediablemente la explicación mítico-religiosa del mundo para dar paso a una explicación "verdadera" del mismo. Sin embargo, lo que estaba en juego no era algo tan ingenuo como la verdad. Lo que estaba en juego era la pervivencia o no de todo un aparataje de fines, valores y creencias: de una cosmovisión dadora de sentido en definitva. La explicación mítico-religiosa del mundo proporcionaba un sentido, es decir, un orden y una dirección, a la vida. Dicha explicación puede haber muerto, pero no la demanda a la cual respondía. La ciencia ha pretendido ser el final del mito pero únicamente ha ocupado su puesto como foco de sentido. Hoy nos preguntamos si es posible proporcionar una comprensión de la vida humana menos tendenciosa y empobrecedora. Una superación de la alternativa ciencia-religión, una concepción no simplificadora que de cuenta de la demanda de sentido, del hueco dejado por la explicación mítica, sin caer en el fundamentalismo ni en el positivismo. En la medida en que se nos ha impuesto la idea de que sólo hay dos alternativas, la ciencia o el mito (prejuicio ilustrado por excelencia del cual no nos hemos librado), la pregunta por el sentido se ha convertido en una auténtica ratonera filosófica. Sin embargo es precisamente esto lo que hay que esclarecer puesto que el sentido es el único tema de la filosofía, o más exactamente, el sentido una vez depurado de consideraciones teleológicas.
Artículo original.


Escribir es saber que lo que no se ha producido todavía en la letra no tiene otra morada, no nos espera como prescripción en algún topos ouránios o algún entendimiento divino. El sentido debe esperar a ser dicho o escrito para habitarse él mismo y lelgar a ser lo que es al diferir de sí: el sentido. ( J. Derrida, La escritura y la diferencia, Anthropos, Barcelona, 1989, trad. Patricio Peñalver, p. 21)

Todavía los hay que buscan el sentido por ahí.

22.3.08

Interesantísimo artículo de Quimérico filosófico:


Tras las últimas reflexiones sobre el Romanticismo y Chillida (pueden acceder a la primera y segunda parte), encuentro un nuevo cariz al mismo tema. La conducción cabe aquello espantable, angustiante, espeluznante, en alemán emplea la palabra “Unheimlich”, que significa en varias acepciones ‘aquello perteneciente a la casa, familia’, ‘animales mansos y domesticados’ o la más importante ‘íntimo, familiar’. Así pues, pasar de lo que ha sido familiar en aquello incomprensible y extraño es la actitud que ya advierte Freud en Lo Siniestro. Escrito en 1919, explica como la familiaridad y el reconocimiento (que en definitiva, son aquellos rostros bellos, reconocibles, doméstico, etc.) ceden al paso de la angustia.


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20.3.08


Si algo caracteriza al pensador alemán Martin Heidegger es su capacidad para desvirtuar y llevar a su terreno las etimologías y traducciones. Si de cuatro palabras griegas proferidas por Heráclito es capaz de extraer dos párrafos de traducción al alemán, qué no será capaz de hacer este virtuoso de la lengua.
Su célebre texto "Construir, habitar, pensar" destaca por ser una de esas joyas que casi nadie es capaz de comprender en su integridad, más aún cuando introduce la Cuaternidad ( los mortales, los divinos, el cielo y la tierra) de por medio. Sin embargo, pese a ser uno de sus textos más "locos" es también uno de los más cargados de intuiciones que, por ejemplo, los ecologistas, han sabido conducir a sus cauces teóricos. A título anecdótico y para no desvirtuar este lugar de escribidurías les dejo por aquí uno de los logros etimológicos más geniales o locos, más inteligentes o absurdos de toda su obra, ustedes juzgarán.

¿Qué significa entonces construir? La palabra del alto alemán
antiguo correspondiente a construir, buan, significa habitar. Esto quiere
decir: permanecer, residir. El significado propio del verbo bauen
(construir), es decir, habitar, lo hemos perdido. Una huella escondida ha
quedado en la palabra Nachbar (vecino). El Nachbar es el Nachgebur, el
Nachgebauer, aquel que habita en la proximidad. Los verbos buri, büren,
beuren, beuron significan todos el habitar, el habitat. Ahora bien, la
antigua palabra buan, ciertamente, no dice sólo que construir sea
propiamente habitar, sino que a la vez nos hace una seña sobre cómo
debemos pensar el habitar que ella nombra. Cuando hablamos de morar,
nos representamos generalmente una forma de conducta que el hombre
lleva a calo junto con otras muchas. Trabajamos aquí y habitamos allí. No
sólo habitamos, esto sería casi la inactividad; tenemos una profesión,
hacemos negocios, viajamos y estando de camino habitamos, ahora aquí,
ahora allí. Construir (bauen) significa originariamente habitar. Allí donde
la palabra construir habla todavía de un modo originario dice al
mismo tiempo hasta dónde llega la esencia del habitar. Bauen, buan,
bhu, beo es nuestra palabra «bin» («soy») en las formas ich bin, du bist
(yo soy, tú eres), la forma de imperativo bis, sei, (sé). Entonces ¿qué
significa ich bin (yo soy)? La antigua palabra bauen, con la cual tiene
que ver bin, contesta: «ich bin», «du bist» quiere decir: yo habito tú
habitas. El modo como tú eres, yo soy, la manera según la cual los
hombres somos en la tierra es el Buan, el habitar. Ser hombre significa:
estar en la tierra como mortal, significa: habitar. La antigua palabra bauen
significa que el hombre es en la medida en que habita; la palabra bauen
significa al mismo tiempo abrigar y cuidar; así, cultivar (construir) un
campo de labor (einen Acker bauen), cultivar (construir) una viña. Este
construir sólo cobija el crecimiento que, desde sí, hace madurar sus
frutos. Construir, en el sentido de abrigar y cuidar, no es ningún producir.
La construcción de buques y de templos, en cambio, produce en cierto
modo ella misma su obra. El construir (Bauen) aquí, a diferencia del
cuidar, es un erigir. Los dos modos del construir -construir como cuidar,
en latín collere, cultura; y construir como levantar edificios, aedificare están
incluidos en el propio construir. habitar. El construir como el
habitar, es decir, estar en la tierra, para la experiencia cotidiana del ser
humano es desde siempre, como lo dice tan bellamente la lengua, lo
«habitual». De ahí que se retire detrás de las múltiples maneras en las que
se cumplimenta el habitar, detrás de las actividades del cuidar y edificar.
Luego estas actividades reivindican el nombre de construir y con él la
cosa que este nombre designa. El sentido propio del construir, a saber, el
habitar, cae en el olvido. (M. Heidegger, Artículos y conferencias, Ediciones del Serbal, Barcelona, 2001, trad. Eustaquio Barjau, p. 108-109)

¡¡¡¡Que venga Carnap y lo resuelva!!!!



Poco a poco la red de blogs filosóficos va aumentando. Ahora se ha incorporado un valioso blogger que hará las delicias de los amantes de las "escribidurías". Pathos será un nuevo punto de referencia mundial donde el pensamiento nos será donado en toda su pureza o no. En todo caso. BIENVENIDO.

17.3.08


En el célebre documental sobre Heidegger que emitieron hace unos años en el canal 3Sat alemán podíamos disfrutar de ciertos extractos de la entrevista realizada por Richard Wisser a Heidegger. Ahora han realizado la traducción de la entrevista íntegra, en la cual está contenida la pregunta donde Heidegger lanza sus críticas sobre Marx y sus tesis sobre Feuerbach. Asunto que a mi juicio reviste mucho interés teniendo presentes las escasas líneas que Heidegger dedica en su obra al padre del marxismo (apenas algunas líneas en sus seminarios sobre "Nietzsche", al menos que yo haya logrado detectar):

WISSER: Ahora hay muy diversos motivos que han conducido a los intentos modernos,
al interior del plano social o también en el plano de las relaciones sociales,
de alcanzar una reorientación en la puesta de objetivos y una “reestructuración”
de las circunstancias tal y como están dadas. Con ello hay de manera manifiesta
mucha filosofía en juego, en lo bueno como en lo malo.
¿Ve usted una tarea social de la filosofía?

HEIDEGGER: ¡No!— ¡En este sentido no se puede hablar de una tarea social!
Si uno quiere contestar esta pregunta, tiene que preguntarse primero: “¿Qué
es la sociedad?” y tiene uno que reflexionar acerca de que la sociedad actual es
sólo la absolutización (Verabsolutierung) de la subjetividad moderna, y que no se
puede hablar en absoluto partiendo de esto de una filosofía que haya superado el
punto de vista de la subjetividad.
Otra cosa es la pregunta, en qué medida se puede hablar en absoluto de un
cambio de la sociedad. La pregunta por la exigencia de un cambio del mundo remite
a una frase muy socorrida por Marx las “Tesis sobre Feuerbach”.
Quisiera citarlo exactamente: “Los filósofos han interpretado hasta ahora el
mundo de diversa manera; de lo que se trata es de cambiarlo”.
En la cita de esta frase, y en su seguimiento, pasa uno por alto que un cambio
del mundo presupone un cambio de la imagen del mundo y que una imagen del
mundo sólo se puede obtener cuando uno ha interpretado el mundo suficientemente.
Eso significa: Marx se basa en una determinada interpretación del mundo, para
exigir su “cambio”, y se revela esta frase como no fundada. Despierta la impresión,
como si hubiera hablado decididamente contra la filosofía, mientras que en la segunda
parte de la frase se presupone de manera tácita la exigencia de una filosofía.
Pueden descargar la entrevista íntegra en formato pdf desde aquí.

Ahondando en la relación Marx/Heidegger tenemos la obra de Michael Eldred, Capital and Technology: Marx and Heidegger. A la que podemos acceder desde aquí. Sin duda un asunto tan interesante como poco tratado.

15.3.08

Me entero a través de comentarios sobre la actualidad filosófica de los dos nuevos números de la revista La lámpara de Diógenes donde, por cierto, encontramos, entre otros, un artículo de un profesor de nuestra facultad (Filosofía ULL): Domingo Fernández Agís. Les dejo por aquí el índice y el lugar desde donde podéis descargar varios artículos de estos números.

Indice
La filosofía como diálogo: Platón y su idea de la filosofíacomo dialéctica

Teresa Padilla Longoria

Sobre el dolor y la contemplación en el camino de Diotima de Mantinea

Lorena Rojas Parma

Martin Heidegger en conversación con Richard Wisser

Entrevista

Que la verdad cuesta

Juan Manuel Silva Camarena

Los sueños, el tiempo y la pasividad. M. Zambrano y la fenomenología

María del Carmen López Sáenz

Algunos temas de la fenomenología de Jan Patocka. Platonismo, Europa, asubjetividad, movimiento existencial

Eduardo González Di Pierro

Natalidad, acontecimiento y hospitalidad, reflexión a partir de las obras de Paul Ricoeur y Claude Romano

Patricio Mena Malet

La locura como pérdida del yo inteligible: la identificación de Wittgenstein con el Fausto de Lenau

José María Ariso

Psicologización y sexualización del yo

Domingo Fernández Agis

De la noción de Naturaleza a la Responsabilidad, en Hans Jonas

Niurka A. Izarra N.

Tiempos extremados, tiempos de indigencia: hacia un pensamiento de la moderación

Rebeca Maldonado

Las Metáforas de ‘Escenario’ y ‘Límite’ en las reflexioneséticas contemporáneas

Yolanda Gloria Gamboa Muñoz

El proyecto ético en La ética del placer de Graciela Hierro

Greta Rivara Kamaji

Ilustración y cultura. Kant y Hegel: dos modelos del concepto de cultura en la filosofía moderna

Mario Teodoro Ramírez

Sloterdijk; espacio tanatológico, duelo esférico y disposición melancólica

Adolfo Vásquez Rocca

Reflexiones filosóficas sobre nuestra América

Mario Magallón Anaya

Reseñas
De la persona a la historia. Antropología fenomenológica y filosofía de la historia en Edith Stein, de Eduardo González Di Pierro

Ricardo Gibu S.

La frágil frontera de las palabras, de Pablo Lazo

Célida Godina Herrera

Desde lejos… Hasta hoy. Filosofía de lo cotidiano II, de Martha Bardaro

Marcelo Alejandro Caparra

Artículos dispuestos para la descarga.


Entregado durante toda su vida al estudio de la filosofía de la física y a la física teórica Gaston Bachelard dedicó sus últimos años de vida a la investigación fenomenológica. Dentro de este campo destacan sus investigaciones en torno a la imaginación